La cultura vocazionale nella Chiesa particolare - S. E. Mons. Luis Tróccoli Cebeido

SE Troccoli Cebeido
S. E. Mons. Milton Luis Tróccoli Cebeido

Para muchos vivir se ha vuelto una tarea difícil. Engendrar vida, hacerla viable, comer, crecer, curarse, vincularse, enseñar y trabajar. Estas acciones básicas de una civilización hoy no están aseguradas. Lo que en otros tiempos apenas si era objeto de la reflexión, se ha vuelto una cuestión urgente y amenazante.

La vida del cristianismo y de las iglesias se ha hecho ardua. Dar vida evangélica, alimentar con la palabra y el pan del Cristo, hacer crecer las comunidades y las personas, vivir juntos la fe y acompañar a nuestra época son dimensiones de la existencia cristiana que tienen a muchos seguidores de Jesús desbordados, exigidos y desorientados.

Millones de inmigrantes han clavado sus culturas y credos religiosos en el corazón de los países más ricos del mundo, y aun de los no tanto. La decisión de existir juntos aún tiene demasiadas sombras. El desorbitado poder de los grandes rompe, diaria e impunemente, vidas y pactos. Los grupos humanos buscan reconstituir su identidad a fuerza de memorias, de sufrimientos, de búsquedas y, llegado el caso, también de defensa y agresión.

Es habitual escuchar que el mundo ha cambiado en las últimas décadas. Se habla no sólo de una época de cambios, sino de un cambio de época o “cambio epocal”, con todo lo que esto conlleva de mutaciones profundas, de perplejidad y de inseguridad. Se afirma cada vez más que vivimos en una época “post”: post-moderna, post-industrial, post-comunista, post-guerra fría.

Asistimos a un cambio de época que nos concierne a todos y que nade puede eludir. No sólo influye en nuestras tradicionales concepciones políticas, en nuestras frágiles estructuras socioeconómicas, y en nuestra peculiar manera de relacionarnos con Dios, sino que afecta incisivamente a nuestra cultura en su totalidad.

Se trata de una “atmósfera” de época que también suele emerger en el vocabulario que se utiliza cuando se intenta explicar lo que sucede. Tres tipos de términos aparecen. Por un lado, ha crecido la utilización de un conjunto de palabras compuestas con los prefijos “des” y “post” (postmoderno, desmantelamiento, desestructurar, postindustrial), que indican una conciencia de final; de cosas que han sido superadas; de la necesidad de enterrar muchas de las convicciones y estilos del ayer. Pero, por otro lado, también ha aumentado considerablemente el uso de términos antecedidos por “re” y “neo” (refundación, recuperar, reencantamiento, neoliberalismo, nueva era), que insinúan que lo vivido en otros momentos contiene valores que no pueden ser olvidados; que el hoy ha perdido cosas con respecto al ayer y que no todo se soluciona con el salto hacia el futuro.